Nuevas metodologías para viejos conocidos

0

¿Alguna vez os han dado ganas de eliminar parte de la materia que impartís? Esa que, por más interesante que os resulte a vosotros como docentes, sabéis que desanima a vuestros alumnos. Podemos notar ese distanciamiento de los estudiantes hacia la asignatura en más de una ocasión a lo largo de curso, en especial cuando tenemos que tratar aspectos a los que no les ven utilidad. Como especialistas, podríamos citar varios ejemplos dentro de cada uno de nuestros ámbitos: listado de fechas, títulos y autores, reglas de ortografía, definiciones… Rehuyen cualquier concepto que huela a memorización pura y dura.

Nuevas-metodologias

Pero a veces la teoría es necesaria para llegar a la práctica. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la sintaxis. Si les preguntáramos a los estudiantes, muchos preferirían no tener que estudiarla porque les resulta un contenido “rollo”. Por eso el verano pasado empecé a pensar en cómo darle la vuelta, al menos a una de las partes que menos les atraen en la asignatura de Llengua i Literatura Valenciana: els pronoms febles.

Me decidí a cambiar la metodología a la hora de llevarlos al aula con la esperanza de que les resultaran más atractivos y de que, sobre todo, los comprendieran. Primero monté unos vídeoscortos (unos 2 minutos cada uno, siguiendo el modelo flipped) a partir de presentaciones que ya había empezado a crear una compañera. En ellos se trataban los aspectos básicos para entender el orden, la combinación y la forma de escribirlos. Los alumnos accedían desde YouTube para sacar apuntes. Luego pasaban una prueba test elaborada desde los formularios de Google. Así recibían una primera evaluación. Después debían volver a ver los vídeos pero desde otra plataforma con el fin de contestar a preguntas y comprobar su nivel de comprensión o asimilación.

Observando sus respuestas, en clase solucionábamos los errores más comunes (reorganizábamos las sesiones y aprovechábamos más el tiempo) antes de volver a poner en práctica sus conocimientos. La siguiente prueba la hacíamos con Plickers. Para que no hubiera rivalidad entre ellos, y como ya tenía otros resultados registrados, el orden de las cartas que repartía a los alumnos para contestar era aleatorio, no correspondía con su número de clase. Así solo ellos sabían si acertaban o no al proyectar los resultados en la pantalla.

Cuando los conceptos parecían estar claros, fuimos a por la actividad final: un scape room de pronoms febles.

Organizados por grupos, los alumnos debían resolver tres retos en menos de 50 minutos para obtener la llave que los sacara del aula. No sé si fue porque habíamos practicado mucho, porque les gusta ponerse a prueba o porque era algo diferente, pero la verdad es que en todos mis años de experiencia nunca he visto tanto interés por esta parte de la asignatura.

Pasaras por el grupo que pasaras, todos estaban colaborando, aportando su granito de conocimiento para solucionar los desafíos. Aunque sólo uno podía ganar, nadie quedaba sin recompensa. Según el curso y los criterios de calificación, obtuvieron o un punto extra o comodines para enfrentarse de forma más relajada a las temidas faltas de ortografía.

Últimamente he leído artículos a favor y en contra del flipped learning y de la gamificación. Cualquier metodología tiene pros y contras, pero mi experiencia desde el curso pasado con estas tendencias y con los recursos que ofrece el aprendizaje móvil está siendo muy positiva. Invertir el orden de la clase permite atender a los chicos de forma más personal; crear momentos lúdicos nos lleva a adquirir otro rol, nos acerca a su mundo; repensar los contenidos de siempre desde una óptica más tecnológica supone dedicación por nuestra parte, pero también implicación en el proceso de aprendizaje por la suya. Merece la pena.

¿Quién más se apunta?

Lola Moreno Lozano
Me interesa el sistema educativo y su necesidad de renovación. Intento mantenerme al día mediante formación continua. Puedes saber qué hago en clase visitando mi blog La Clase de Lola.

Compartir.

Comentarios no disponibles.