Costa Rica: Brecha digital de género se encoge pero continúa

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La brecha en el acceso y uso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) entre hombres y mujeres en Costa Rica se redujo casi a la mitad en los últimos siete años (2010-2016), gracias a iniciativas públicas y privadas por incluir a las mujeres en las TIC.
 
Así lo revela un estudio del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y la Universidad de Costa Rica (UCR) presentado en diciembre en la Facultad de Ciencias Sociales de ese centro de estudio, que halló que esta brecha digital bajó de 7,1% en 2010 a 4,2% en 2016.
 
Para la investigación se usaron datos de relevamientos ya disponibles, como la Encuesta Nacional de Hogares 2016 (ENAHO) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC); y la Encuesta de Acceso y Uso de los Servicios de Telecomunicaciones 2015, entre otros. “Pese a los esfuerzos de políticas públicas, alianzas público-privadas y la academia, persiste la brecha. No lo podemos negar”, aseguró una de las autoras, Carla Valverde, analista de mercados del Micitt.
 
Según el estudio, en cuanto al acceso a computadoras, en los hogares comandados por hombres, 48% tiene este dispositivo. En contraste, en los comandados por mujeres la cifra es de 43,8%; lo que indica una brecha de 4,2 puntos porcentuales.
 
A analizar año a año, la evolución de la brecha de género en el uso de computadoras muestra fluctuaciones. De 2010 a 2011, por ejemplo, la brecha bajó de 7,1% a 4,1% pero luego volvió a subir hasta dos puntos porcentuales en los siguientes años. Recién en 2016 se ubicó en niveles de 2011 (4,2%).
 
El dispositivo que mostró una reducción más constante de la brecha de género fue el teléfono celular, que bajó de 4,7% en 2010 a 2,1% en 2016. En zonas rurales como la región Brunca, la brecha digital de género es aún amplia. De los hogares comandados por mujeres, 30% tiene acceso a computadoras, mientras es 38% en el caso de hogares liderados por hombres. La brecha es de ocho puntos porcentuales.

Pese a estas diferencias, la disminución de la brecha se debe, según el viceministro de Telecomunicaciones, Edwin Estrada, a que en los últimos años “se impulsaron políticas, iniciativas ciudadanas y programas con enfoque de género”. Una de esas iniciativas es el programa “TIC-as”, de la cooperativa de desarrollo Sulá Batsú, que busca acercar a las mujeres a las tecnologías digitales e incluso fue galardonada con el premio EQUALS in Tech, otorgado por ONU Mujeres.
 
No obstante, de acuerdo con el Capítulo de Mujeres en Tecnologías Digitales de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic), un desafío que continúan en el país es la profesionalización de mujeres en áreas tecnológicas. Según la Camtic, apenas 36% de los puestos en empresas de tecnología fueron ocupados por mujeres en 2014.
 
El estudio del Micitt y la UCR coincide con esto, ya que los investigadores también analizaron el uso que cada género le da a la tecnología digital.
 
En este punto, las diferencias en el ámbito laboral fueron notables: los hombres, por ejemplo, usaron las TIC para la participación política, la lectura de periódicos o revistas y para gestionar contenidos digitales como páginas web. Las mujeres, por su parte, le dieron más uso para buscar información sobre labores de cuido.
 
“Los resultados nos muestran que los estereotipos culturales de género siguen influenciando el uso de las TIC y están más relacionados con la vida familiar y menos con la vida profesional”, señaló Estrada.
 
En términos generales, el acceso a internet sigue creciendo en Costa Rica. Según el estudio del Micitt, mientras en 2010, 74% de los hogares costarricenses no contaba con Internet, en 2016 la cifra se redujo a 35%. El internet móvil, particularmente, pasó a estar presente en 1,6% de los hogares a cubrir 30%.
 
Para Estrada es importante cerrar la brecha de género —tanto de acceso como de uso—, pues las TICs tienen un impacto económico positivo para el país.
 
“La evidencia demuestra que un aumento del 10% en la penetración de banda ancha se asocia con un crecimiento de 1,38% del PIB en los países de ingreso medio y bajo. No obstante el aprovechamiento de estos beneficios tiene que ser homogéneo”, explicó el viceministro.

PARA VER ESTUDIO:  > Enlace al estudio

Fuente:  www.scidev.net

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